El dolor de no ser elegido: el abandono que moldea nuestros vínculos

Quedarse de lado.

No ser una prioridad.

Sé siempre la segunda opción.

No sentirse visto.

Muchas personas cargan con este dolor silencioso de no haber sido elegidas: por sus padres, por sus parejas, por sus amigos.

Y el efecto de esto va mucho más allá de la tristeza.

Esta experiencia crea un patrón interno: el de pensar que, para merecer atención o amor, hay que esforzarse todo el tiempo, demostrar lo que vales, complacer, anticiparte a lo que la otra persona quiere.

Con el tiempo, vivir así se vuelve agotador.

Genera ansiedad, baja autoestima, intentos de salvar a la otra persona y relaciones donde te entregas más allá del límite... esperando que, esta vez, finalmente alguien te elija.

En mi trabajo te ayudo a reconocer esta herida del abandono.

No para culpar a nadie, sino para que puedas elegirte por primera vez de forma consciente.

Sanar esto no significa cerrar el corazón.

Significa hacer espacio para conexiones más reales, donde ya no tengas que perderte para ser amado.

Con amor, Sitara Ju

 

 

“La libertad es tomar decisiones que nos traigan más amor y bienestar”. Sitara Ju

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